LIC. ROMÁN VICTORIANO GARCÍA BRAVO
Las partes comparecen ante el fedatario para confirmar que las firmas que estamparon en el contrato son suyas y que están de acuerdo con el contenido del documento.
El fedatario verifica la autenticidad de las firmas, asegurando que corresponden a las personas que las suscribieron.
Al ratificar o reconocer las firmas, el contrato adquiere mayor validez legal y puede ser utilizado como prueba en caso de controversias.